domingo, 15 de diciembre de 2013

Comparamos los precios de la cesta de la compra, por qué no hacemos lo mismo con los seguros?

Hoy miramos, comparamos, seleccionamos casi cada producto que introducimos en nuestra cesta de la compra. Si nos gusta un producto de marca tratamos de localizar la oferta que nos permita conseguirlo más económico. Recogemos los catálogos publicitarios que nos dejan en nuestro buzón y no nos deshacemos de ellos, ahora nos acompañan a nuestro domicilio, entonces ¿Por qué no vamos a hacer lo mismo con un seguro?

Es cierto, que durante mucho tiempo, nos hemos dejado llevar por la fidelidad y contratábamos un seguro según las recomendaciones de nuestros padres, quizás llevados también por la comodidad y el desconocimiento del seguro. Pero con el incremento de las compañía aseguradoras el mayor beneficiario ha sido en cualquier caso el cliente o consumidor. 

Las compañías aseguradoras en la lucha por la captación de nuevos clientes hacen campañas o mejoran sus productos amoldándose a la situación real del mercado. Lo importante es buscar el "producto/seguro" que mejor se amolda a nuestras necesidades y hoy también a nuestra situación económica. El disponer de un seguro, nos evita, en caso de siniestro, importantes quebraderos de cabeza, pero en caso de carecer de él puede provocar, un gasto mayor al esperado para un corto período de tiempo donde necesitaremos desembolsar de un efectivo importante que en ese momento puede incluso que no tengamos. 

Lo principal es no tener miedo a contratar un seguro, tratar de prevenir posibles riesgos, que en caso de suceder pueden traernos muchos problemas. Busca el seguro que más te convenza igual que lo hacemos con otros productos que antes no nos eran tan cotidianos como el adquirir un nuevo smartphone o cualquier otro producto técnico que necesita de nuestra investigación para poder sacarle el mayor beneficio y productividad, no buscamos el más barato en este caso sino sino aquel que según sus características técnicas tiene las premisas suficientes de calidad y precio. 

A la hora de contratar un seguro es importante no dejarnos llevar por ningún interés que no sea el propio, actuemos con responsabilidad y ante nuestro desconocimiento es mejor disponer de varias opciones de compañías distintas para comparar y determinar cuál nos ofrece lo que realmente queremos o necesitamos. 

Elementos a tener en cuenta y que están estandarizados para todas las compañías:
  • Los aseguradores individuales tienen un recargo de 10% en su prima.
  • El pago de la prima se reduce según tu elección de pago de manera mensual, trimestral, semestral o anual. 
Debemos leer además las garantías contratadas, su fecha de finalización, saber el capital que estamos contratando y si éste se amolda a la situación real del mercado, porque a veces pagar menos (infraseguro) puede significar no beneficiarte en casi nada. 

Además hay que saber que disponemos de servicio de atención al cliente que de forma obligatoria y por Ley deben de tener todas las compañías aseguradoras, así que en caso necesario hacer uso de ella para poner la reclamación pertinente. En el caso de no obtener resultados existe la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones que tratan de dar soluciones ante las posibles desviaciones y uno de sus objetivos es la defensa de los clientes de servicios financieros y defensa del asegurado. Todo ello sin olvidar que los contratos se hacen de buena fe, los SEGUROS NO BUSCAN ENRIQUECER A LOS ASEGURADOS SINO DAR RESPUESTA A UN RIESGO. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario